
Como casi todo el mundo sabe, la web de Rapidshare ofrece un servicio de alojamiento de archivos que utilizan miles de usuarios para subir archivos adquiridos en redes P2P y así facilitar a otros usuarios links de descarga de archivos con copyright. Hasta la fecha, era una forma segura de compartir archivos ya que lo máximo que hacia Rapidshare si un usuario infringia algún copyright era borrar el archivo subido. Nada fuera de lo normal y completamente comprensible.
Resulta que en Alemania, ha sido obligada a revelar información a las discográficas acerca de los usuarios que infringieron las leyes del copyright, aprovechando estos, para realizar acciones legales contra los usuarios que habían subido contenidos con copyright e incluso registrando la casa de uno de ellos.
Como hasta la fecha Rapidshare no revelaba información acerca de los usuarios, todo fue bastante extraño cuando se realizó el registro el primer registro, ya que si la empresa no revela información es imposible de detectar. Esto se debe a que, a diferencia de las redes P2P, cuando se descarga no aparece la IP del usuario que ha subido el archivo sino la del servidor de Rapidshare.
No estaba muy claro cómo habían conseguido dicha información las discográficas, pero al parecer, están aplicando la ley 101 de los derechos de autor de Alemania.
Lo peor de todo esto es que desde ahora en Alemania se podrá obtener información de cualquier persona que suba un archivo a cualquier servicio. Un golpe realmente duro para los usuarios que descarguen información con copyright desde la red.
A ver cuanto tardan los de la SGAE en pedir que se aplique alguna farsa parecida…